16: Propaganda & Publicidad Política Obras Estrella


La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto.

Principio de orquestación P. J. Goebbels



 

En los países pobres, subdesarrollados o usando términos edulcorados países del tercer mundo, emergentes, en vías de desarrollo con alta volatilidad, fragilidad, inestabilidad económica, política y social un proyecto, una obra se considera “estrella” de una gestión, de un periodo gubernamental cuando tiene alto impacto político, económico o social, aunque estos últimos también devienen en rédito político. Generalmente, habitualmente proyectos de sumo interés y alto beneficio para la población que podrían cubrir, atender necesidades básicas insatisfechas son archivados, desestimados, olvidados porque no generan rédito político al partido gobernante, al gobierno de turno.




En situaciones de crisis económica, social o política hay carencia, inexistencia, ausencia de obras, de proyectos de envergadura, de impacto, generalmente el político que gobierna se frustra, se deprime, se ve afectado porque precisa demostrar permanentemente que su gestión, que su gobierno es un éxito, que ejecuta lo que el pueblo necesita, lo que sus “partidarios”, sus “correligionarios” exigen.




No faltaron intelectualoides genuflexos, falsos letrados, vendedores de humo convertidos en eximios publicistas, magníficos promotores, expertos en marketing que desarrollaron estrategias, innovaron técnicas que demostraron que, la mejor manera de hacer política es el culto a la personalidad, el endiosamiento del líder, la inmortalización del caudillo, el envanecimiento del jefe, la conversión del gobernante en ser ignífugo.




Irónica, paradójicamente, las bases, los principios utilizados tienen excesiva similitud, extrema similaridad, suma semejanza con los principios, los preceptos de la propaganda diseñada, delineada, dirigida por Paul Joseph Goebbels Ministro de la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich, que profesaba una ideología absolutamente opuesta, definitivamente contraria, totalmente contrapuesta.




Todo se basa en propaganda simplona, tosca, vulgar, pero machacona, repetitiva, reiterativa, incisiva que busca, que pretende convencer, disuadir, demostrar que el gobernante está en todo, no descansa, no duerme, piensa en todo y en todos, diseña, planifica, ejecuta, inaugura todo de todas las áreas, hasta las obras más simples, triviales, los proyectos más banales, insignificantes, resulta un experto, un especialista tanto en física cuántica, como en pedagogía parvularia, en medicina nuclear, como en la elaboración del chuño, en ingeniería aeroespacial como en jardinería, parece que no duerme, no descansa, no ama, no vacaciona, dedica su tiempo única y exclusivamente en servir y servir a sus gobernados, a sus correligionarios, resulta que él ha descubierto, ha inventado el agua hervida, el hoyo del queque, la rueda cuadrada, la bala que dobla la esquina.




Como consecuencia del uso y abuso de la propaganda política, en la agenda de la mayoría pensante, libertaria, democrática no figura leer, ver o escuchar medios escritos, televisivos, radiofónicos gubernamentales, pseudo gubernamentales o para gubernamentales, porque la programación está abordada, rodeada, acosada, saturada de propaganda reiterativa, publicidad machacona, insistente hasta el hartazgo sobre obras, dichos, hechos y pensamientos de los Gobiernos y Gobernantes, hasta los programas informativos, los noticieros se han convertido en espacios de propaganda disfrazada, maquillada de información, de noticia. De igual manera, al navegar en la web, al visitar cualesquiera páginas de la red, los espacios de propaganda de publicidad están saturados, copados de anuncios políticos.




Se ha tornado escasa, hasta rara la propaganda, la publicidad de fábricas, empresas, emprendimientos privados, medios no afines a la línea, a la ideología de Gobiernos y Gobernantes, no sólo no reciben dádivas publicitarias, sino que empresas o iniciativas privadas suelen ser presionadas, chantajeadas, extorsionadas para no entregar publicidad a medios privados, independientes, imparciales, asimismo, entes públicos de fiscalización, control y regulación acostumbran a ahogarlos, acosarlos, hostigarlos, lo que puede ocasionarles la quiebra, la ruina, su desaparición, es larga la fila de medios cerrados, quebrados, desaparecidos o al final para sobrevivir prefieren, eligen, aceptan ser cooptados, convertirse en serviles, en adscritos a la línea, a la ideología, contrariamente cual hongos venenosos, ponzoñosos van apareciendo medios pseudo gubernamentales, para gubernamentales que solo abundan en halagos, exageran en adulaciones, reproducen zalamerías por cualquier obra, hecho o acción, todos financiados con fondos públicos.




Probablemente, sería más digerible, asimilable, más aceptable si la propaganda transmitida, impresa fuera absolutamente verdadera, fehacientemente auténtica, lamentablemente gran parte es coreografiada, diseñada, editada, muchas veces son medias verdades convertidas en absolutas, inconcusas e irrefutables verdades, con circunloquios, frases hechas y vaguedades tratan de suavizar la carga negativa de la gestión económica, edulcoran la realidad. Aciertos que se tienen por la conjunción, por el alineamiento de planetas, por el choque de estrellas son convertidos en logros planificados, previamente diseñados, aires de prosperidad que se alcanzan por la bonanza internacional son metamorfoseados, transfigurados en réditos de los modelos económicos. Contrariamente, pérdidas, fallos, errores, desaciertos son absolutamente negados, rotundamente rechazados, totalmente desmentidos o achacados, endilgados, atribuidos a los opositores de turno.




Tristemente, lamentablemente, desafortunadamente en los países altamente subdesarrollados, con escasa inversión se siguen, se aplican rigurosamente, estrictamente las Reglas Inversamente Proporcionales: 

“Menor Cantidad de Obras - Mayor Volumen de Propaganda”

“Deficiencia en la Gestión – Excelencia en la Publicidad”.



 


Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.

Principio de la vulgarización de J.P. Goebbels.

 

José Camargo

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