Todo está perdido cuando los malos, los
inmorales sirven de ejemplo y los buenos de burla y mofa
Demócrates
En la adolescencia
que se adentra en la etapa colegial, el universo muestral o estadístico comprendía
o abarcaba a los compañeros más cercanos o amigos, cuando uno obtenía una mala
calificación o era castigado en el Colegio y el padre inquiría el porqué del
aplazo o la sanción, la respuesta clásica era y con seguridad debe seguir
siendo “el profe nos ha aplazado a todos o el director nos ha castigado a todos”.
Lo propio sucedía si se quería obtener algún chiche de moda o de última
generación, típicamente se argumentaba “debo tenerlo porque todos tienen o, a
todos les han comprado” y esos universos muestrales no pasaban de cinco o seis
amigos, vecinos, compañeros y servían para conseguir algo o amainar, apaciguar
un enfado paternal, aunque probablemente los padres sospechaban o sabían que
esos universos muestrales eran muy limitados.
Por su
parte, Populistas, Socialistas del Siglo Veintiuno, Intelectualoides del Grupo
de Puebla manejan universos muestrales similares o parecidos a los que manejaban
otrora los adolescentes y jóvenes, cuando descaradamente argumentan o
justifican sus propuestas, postulados, demandas, peticiones o en general sus acciones
en muletillas ancestrales “Es la voluntad del pueblo”, “Obedecemos al pueblo”,
“El pueblo es el que pide”, “El pueblo es el que exige que yo sea, que yo haga,
etc.”, revisando, cuantificando a lo que llaman pueblo, son apenas pequeños
entes corporativos o grupúsculos que no llegan a la centena, que cínicamente se
atribuyen o dicen representar a once millones de personas, vaya desfachatez.
Es una
triste, amarga y dura realidad que, desde hace veinte o veintidós años estemos viviendo
bajo la dictadura, la tiranía de grupúsculos corporativos, sindicales y
gremiales que, atrevidamente se hacen llamar pueblo, vulgarmente conocidos como
movimientos sociales, todos dirigidos por una pequeña elite de activistas radicales
y dirigentillos adoctrinados que manipulan, falsean, tergiversan hechos o
sucesos antojadizamente para beneficio propio o de sus aviesos propósitos, pero
supuestamente rigen su accionar en “la voluntad del pueblo”.
Revisando hechos y sucesos políticos revolucionarios
la “Voluntad Popular o Volonté Générale” fue concebida por el polímata suizo
francófono Jean Jacques Rousseau (1712 - 1778), admitida como única por el político
y prominente líder de la Revolución francesa Maximilien Robespierre (1758 - 1794),
malévolamente utilizada por el político, revolucionario y líder comunista Vladímir
Ilích Uliánov alias Lenin (1870 – 1924) y definitivamente prostituida,
ultrajada por el productor cocalero, político, sindicalista, activista y
dirigente boliviano Juan Evo Morales Ayma (1959 -) y su movimiento al
socialismo (partido político boliviano de izquierda que surgió para defender
los intereses y beneficios de los cultivadores de coca del Chapare).
El cinismo, la sinvergüenzura alcanzaron su cenit en
los últimos conflictos, plenos de indisimulable violencia, donde supuestamente la
“Voluntad General del pueblo”, la “Voz de todo el pueblo” exigía, demandaba la
anulación de los procesos en contra de Evo Morales, el reconocimiento del
congreso de Lauca Ñ y el aval para la candidatura de Juan Evo Morales Ayma a
las elecciones presidenciales de 2025. Probablemente, para la mayoría de los
bolivianos y para la comunidad internacional parezca increíblemente dantesco,
extremadamente surrealista que se hayan atrevido durante veinticuatro días a generar
semejante zafarrancho, a asfixiar, aislar a cerca de un millón de ciudadanos,
perjudicar a todo el país con el único fin y propósito de favorecer a una sola persona,
pero realmente ocurrió y aún no ha cesado y quizá no termine el conflicto hasta
conseguir las descaradas e inocultables demandas.
Irónicamente, el causante, el responsable de
tremenda y funesta batahola, contrariamente a lo que se podía esperar, esta
absolutamente seguro y plenamente convencido de ser la víctima, que todo es una
conspiración, una tramoya para defenestrarlo, retirarlo de la carrera electoral
e incluso hacerlo desaparecer no sólo políticamente, sino físicamente.
Lamentablemente, sus acólitos, sus esbirros por beneficiarse de las mieles del
poder le hicieron creer que él está por encima de las leyes terrenales y
celestiales, que todo le es permitido, concedido y él se lo creyó, y que merece
ser endiosado, adulado, pero, principalmente en esta coyuntura defendido,
protegido y presidente, nuevamente.
Pero, a que se deberá, excesivo fanatismo, desmedida
idolatría, exagerada deificación, irracional adoctrinamiento, descomunal
dependencia, esos argumentos no pueden bastar ni ser suficientes para defender al
indefendible, justificar al injustificable, no puede continuar la ceguera
convencional, la falta de moral, la impunidad circunstancial, menos el perdón
vergonzante, no pueden continuar mal utilizando la voluntad general, ni invocando
por estupideces la voz del pueblo.
El socialismo es
literalmente como la heroína, la primera dosis es genial, pero luego el resto
de tu vida es un infierno.
Rick Harrison








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