07: El Amor Hace Pasar el Tiempo

 Coged las rosas mientras podáis veloz el tiempo vuela.

La misma flor que hoy admiráis, mañana estará muerta...

Walt Whitman

 Querido Papá, el tiempo pasa inexorable e incansablemente, en noventa primaveras has visto el renacer de las flores, has oído el alegre cántico de las avecillas, has sentido brotar el aroma y fragancia de prados y arboledas.

Como también, en noventa inviernos has visto la tristeza del Sol por su lento morir, has escuchado la angustia de los ríos por el acallar de sus aguas, has sentido la aflicción de los árboles por el caer de sus hojas.

Y por ese amor que hace pasar el tiempo has visto mi nacer, como el de mis hermanos y hermanas, has disciplinado nuestras travesuras, has guiado nuestras desorientaciones, has aclarado nuestras confusiones, nos has formado con el ejemplo y rebosante de inmensa, enorme y desbordante alegría y expectativa, presenciaste y celebraste la llegada de tus nietas y nietos, a quienes alentaste, animaste y fomentaste sus travesuras, cumpliste sus deseos y pronto verás el continuar de tu estirpe y sangre en tu futura bisnieta Luna Sofía.

Pero, también triste y desconsoladamente diste el último adiós, primero a tu adorada madre, luego a tu añorado padre y desde finales de los años sesenta de la centuria pasada viste partir uno a uno a tus hermanos, primero Valeriana, luego Luis Eliseo, después Gavina, siguiéndole Hilarión, ya en este Siglo tu querida hermana Laurita y el último tu apreciado hermano César, igualmente, tuviste que despedir a sus esposas, esposos; así como, a varios sobrinos, es verdad uno no se acostumbra a las ausencias, solo debe aceptarlas y tú fuiste aceptándolas una a una. A ti papá, Dios te ha dado la importante, inclaudicable y trascendental misión de ser el último de tu generación y velar por todos los Camargo que seguimos el sendero y huella que nos han legado nuestros mayores y que tú nos vas dejando.

Así como, edificaste y construiste nuestras vidas, muchos puentes y carreteras son obras de tu dilatado, eximio, sobresaliente ejercicio profesional, durante cincuenta y cinco años desparramaste, derramaste experiencia, habilidad, destreza y sapiencia, bajo tu dirección y mando obras complejas o de alta ingeniería se tornaban simples y sencillas, desvelaste y difundiste secretos de la Ingeniería Civil guardados bajo siete llaves.

Nuestra vida, en gran medida, está hecha de sueños Papá. Este es un sueño hecho realidad, porque cuando iniciamos con mis hermanos y hermanas esta aventura, nos habíamos propuesto reunir, convocar la mayor cantidad de familiares para que nos ayuden a cantarte “Feliz Cumpleaños” y con sano orgullo podemos decir que esta es una reunión, donde todos, todos somos familiares y por las venas de la mayoría de los presentes corre la sangre de los líderes guerrilleros José Vicente Camargo y José Miguel Lanza.


Hoy, querido papá, mi esposa, mis hijas, mis hermanos, sus esposas, mis hermanas, sus esposos y sus hijos, escuchando hermosos cánticos de alegría, trompetas y coros angelicales que anuncian tus noventa años queremos agradecerte por habernos dado la vida, por permitirnos acompañarte parte del camino que aún recorres con gallardía, altivez, firmeza, prestancia y algarabía, de todo corazón te decimos gracias, muchas gracias querido Papá.

A ustedes querida familia, favor eleven sus voces y ayúdennos a entonar himnos y cantos de alegría y brindar por Don José Vicente Juan Camargo Lanza


Por John José Camargo Tórrez

Hijo de José Vicente Juan Camargo Lanza





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