Y ME LLEGA UN NUEVO CAMBIO DE DIGITO, EL SEXTO
J. José Camargo T.
Ingeniero de Profesión,
Escribidor por adicción
Los dos primeros cambios de dígito los esperé ansiosamente, cumplir diez
fue trascendental por varios aspectos, cambio de ciudad, de colegio, gané
amigos, perdí otros; pero, en el cambio creo haber ganado, pues la vida me
regaló tres amigos de barrio, de esos que hoy ya no se encuentran; pues, es una
especie en extinción y amigos de colegio con quienes hoy más que ayer podemos
compartir gracias a la tecnología, vi nacer la música que hasta hoy me acompaña
y sigo disfrutándola como el primer día.
El segundo cambio me pilló en la universidad, quizá la ansiedad devenía
por profesionalizarme y porque me acercaba a la mayoría de edad, uno de los
beneficios era poder ingresar sin turbarme a ver películas para mayores de
veintiuno, con escenas que hoy sin rubor ni censura pasan en telenovelas
matinales o meridianas. En la segunda parte del decenio, ya profesionalizado,
inicié mi vida laboral y entre los compañeros de trabajo, conocí nuevos amigos
de vida con quienes hoy seguimos convergiendo.
El tercer cambio, fue quizá el más importante de mi vida; pues,
mientras iba consolidando mi ejercer profesional, encontré a mi compañera de
vida, que conoce mis pasos, disfruta mis victorias, comparte mis enojos, enjuaga
mis lágrimas y pude comprobar que Dios existe, pues lo vi en los ojos de dos
pedacitos de vida, mis hijas, hoy ya profesionales dejaron las travesuras, pero
siguen regalándome sus sonrisas y miradas cómplices, aún las recuerdo recorriendo
pasillos y cuartos, alegres y saltarinas cual saltimbanquis. Tuve cambios de
trabajo, de algunos con tristeza me retiré para seguir creciendo, de otros fui relocalizado,
pero el balance demuestra que, lo que sucede conviene; pues, cada paso que fui
dando, me permitía crecer profesional, laboral y espiritualmente.
Ahora que se aproxima mi sexto cambio de dígito, con mi esposa
continuamos forjando nuestro proyecto, mis hijas van abriéndose camino en la
vida, aún puedo disfrutar del aroma del cabello de mi madre y de su sonrisa
jovial aunque cansada y de la mirada firme pero bondadosa de mi padre, seguimos
construyendo lazos con mis hermanos, hermanas, cuñados y cuñadas, y con mis
amigos de vida nos deleitamos con los recuerdos de días idos, con algunos todavía
construimos nuevos días.
La Paz, 05 de Abril de 2020



0 Comentarios